Las Marcas de un Hombre: Siguiendo el ejemplo de Cristo

marcasdeunhombreEl esposo es la cabeza de la esposa.  Las Escrituras no nos dice que podría ser o debe trabajar o hacer un gran esfuerzo para convertirse en cabeza.  Dice simplemente que lo es. En la misma manera que Cristo es la cabeza de la Iglesia.  No importa cuantas veces nos acerquemos a esta declaración de Pablo, es difícil de comprender.  Pablo está diciendo un gran misterio.

En otros pasajes el habla de ser "guardianes de los secretos de Dios" o administradores de los misterios de Dios. El está hablando primariamente de ministros y apóstoles, es lo que pienso; pero si un esposo es la cabeza de su esposa, el es también responsable de este misterio. Responsable de organizar su vida y la vida de los que están  bajo su autoridad, en conformidad con lo que se está representando.  Se puede escuchar muy teológico pero que tiene esto que ver con la vida matrimonial, preguntaría usted?  La respuesta es sencilla, tiene que ver con todo.  Tiene que ver con el matrimonio y con lo que Cristo modeló.  “deponer su propia vida” lo que significa elegir renunciar a tu privacidad y a tu independencia.  Esta mujer estará en medio de todas tus cosas.

Algunas veces no tiene que ser todo necesariamente malo, pero tu casa ya no será tuya, sino nuestra.  Tienes que aprender a decir "vengan a nuestra casa" "no a mi casa"  (y sería muy sensato  hablar con la esposa antes de hacer algún tipo de invitación).   Esto significará que las cosas no estarán donde las pusiste.  Esto tiene sus ventajas si usted es del tipo de hombres que vive tirando las cosas y necesita alguien detrás que las recoja.  Usted vive dejando caer cosas en el piso, pero de una manera mágica, la casa se mantiene limpia a pesar de usted.  Puede ser también motivo de enojo, darse cuenta de que las llaves del carro no están encima de la lavadora, donde usted las acaba de dejar, y las boletas del partido de pelota ya no están dentro del bolsillo de su chaqueta de golf donde usted las puso porque está en la lavandería.

Recuerde, que antes de irrumpir en un ataque, usted invitó a esta mujer a su vida.  Uno de los sacrificios del amor es la falta de privacidad.   Piense en el acoso eterno al cual Dios se somete al abrirse a sí mismo y tornarse hacia  nosotros al crearnos en primer lugar y luego por habernos invitado a ser su Esposa.

Otra analogía en este misterio es el nombre que le das a ella.  Dios eligió al pueblo de Israel para llevar su nombre.  Los profetas se refieren a menudo al pueblo de Dios como los que son llamados por su nombre.  La mujer cuando se casa toma el nombre de su esposo, al menos, por supuesto, que sea una fanática feminista.  Ella está significando que ella lo acepta como su identidad.  Ella será siempre conocida, a partir de su casamiento, como la esposa de alguien más.  Ella pierde su propio nombre, para todas las cosas prácticas de la vida.

Nosotros pertenecemos a Cristo. Llevamos su nombre.  Somos cristianos.  Esa nueva identidad puede acarrear persecución y  burla algunas veces. Pero es lo que somos.

El hombre le da a la mujer su nombre, con todo lo que significa, a la mujer que se convierte en su esposa; y ella a partir de ese entonces, será identificada con quien es él.

El esposo le pide a la esposa que comparta su destino. Que se convierta en suya; que vaya donde el vaya; que el va a sufrir lo que ella sufra; que sus privilegios serán sus privilegios.  Ella no necesariamente podrá ver de antemano el precio que ella tendrá que pagar.  Ella en principio sólo ve el deleite.  Pero ambas partes serán su porción.  Es por esto que el voto matrimonial es necesario.  Estos votos les recuerdan a ambas partes que la historia no siempre será para  "bien" para "riqueza"  para "salud"  todo el tiempo.

La promesa de estar el uno para el otro incluye todo lo opuesto también: para lo "malo"  para la "pobreza" para la "enfermedad".

Cuando Jesús llamó a los discípulos así mismo, el les recordó que no tenía ni siquiera donde recostar su propia cabeza.  ¿Desearían ellos tener el mismo destino?  Ellos tenían que preguntarse a sí mismos si estarían dispuestos a pasar por las mismas cosas, aunque esa no era toda la historia. "si sufrimos, también reinaremos con él" 2 Timoteo 2:12…esto es un glorioso final.   Parte del destino con Cristo es reinar con Cristo.

Es una calle de dos vías.  Si un hombre rinde su privacidad y su independencia, también tendrá a alguien quien lo reciba en su casa cuando llegue.  Ella estará ahí. Ella quizás estará preocupada o ansiosa porque él no ha llegado  a tiempo para la cena como suele hacerlo, pero al menos puede refunfuñar con ella.  No está solo. Él sabe que le importa a alguien.

 

The Mark of a Man…Following Christ´s example of Masculinity

Traducción cortesía:  Deisy Rodríguez para IBNP Marzo 2014

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Juntos y Unidos es un programa de consejeria biblica para matrimonios o parejas creyentes o no, que busca traer Gloria a Cristo, mediante la proclamación de la unidad, la armonía, la reconciliación y el perdón en una relación.

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