Mi Esposo No Me Hace Feliz

nomehacefelizEstoy casada con un gran hombre. Es guapo. Es dulce. Después de 17 años juntos, todavía me manda flores.

Me abre la puerta, me da abrazos prolongados y siempre me dice que soy Hermosa. Estoy escribiendo esto sentada en una mesa que él mismo hizo para mí un día de las madres (¡en serio!).

Es realmente un gran hombre.

Si no fuera por su barba al estilo Duck Dynasty, sería una copia exacta de un príncipe azul. Tuvimos una boda perfecta en la playa y ahora vivimos en una pequeña casa blanca con 3 hijos y 2 cachorros.

De esto es de lo que están hechos los cuentos de hadas.

A pesar de todo esto, y por ya un largo tiempo, mi esposo no me ha hecho feliz.

Dios no creó el matrimonio para hacerme feliz. No me dio un esposo para satisfacer todos mis deseos. Solo Dios puede hacer eso.

De hecho, nunca me ha hecho feliz.

No en la manera en que cede. No en la manera que satisface mis más profundos anhelos. No en la forma en que llena mis ansias de amor, afecto y atención como yo quiero.

Y esto es porque, no es su trabajo. Dios no creó el matrimonio para hacerme feliz. Él no me dio un esposo para satisfacer todos mis deseos. Solo Dios puede hacer eso.

Mi esposo no me hace feliz, porque nunca fue el plan de Dios que lo hiciera.

En la lectura "Lies Young Women Believe" (Mentiras que las Jóvenes Creen), Nancy y Dannah lo dicen de esta manera:

Dios no creo el matrimonio para hacerte feliz, si no para SU gloria. Si enfocas el matrimonio a los tiempos de Dios y con un corazón puro, se probará una de las más hermosas experiencias y regalos en tu vida. Sin embargo, el propósito de Dios en tu matrimonio no es hacerte feliz. Es que Él tenga toda la gloria (Efesios 5:31-32).

Sí, estoy felizmente casada, pero a final de cuentas mi esposo no puede ser la fuente de toda mi satisfacción y gozo. Mi estado de ánimo no debe depender de él. Si tengo o no una vida feliz, no es su responsabilidad.

Puede que no estés casada, pero probablemente esperas algún día estarlo. (Un excelente deseo). Quizá piensas, cuando encuentre al chico indicado, seré feliz. O quizá lo has encontrado y no puedes evitar pensar, si tan solo nos casáramos, entonces seré feliz.  O, si tan solo pudiera cambiar esto de él, entonces seré feliz.

O quizá no tiene nada que ver con un chico.

Quizá piensas:

  • Que si puedes ser la que da el discurso de graduación, entonces serás feliz.
  • O serás feliz si pudieras tener más amigos.
  • O si pudieras cambiar  a tu familia por la familia de tu mejor amiga.
  • Si pudieras perder 5 kilos, aumentar 5 kilos, broncearte…entonces serás feliz.
  • Quizá pienses que la felicidad llegará con un nuevo corte de cabello, ropa nueva o un color de piel diferente.

¡Noticias de último minuto! Tal y como un hombre no me hace feliz, tampoco lo harán esas cosas por mucho tiempo.

¿Hay algo que busques para ser feliz? Permíteme ponerlo de otra forma… ¿de qué depende tu estado de ánimo? ¿Te arruina el día si no recibes una sonrisa, mensaje de texto, abrazo,  de tu pareja? ¿Qué tal  el resultado de algún examen, reconocimiento o alguna oportunidad? ¿Te pondrás mal si no lo puedes tener?

Amo a mi esposo, es una bendición que me ha dado mi Dios generoso. Pero no es trabajo de mi esposo hacerme feliz. No es la responsabilidad de ninguno de nuestros esposos. La Palabra de Dios nos dice que nosotros podemos escoger tener gozo (Salmos 9:86), paz (Salmos 119:65) y esperanza (Salmos 42:5). Estos son los antídotos para la decepción y para cuando ponemos nuestras expectativas excesivamente altas.

Mas los justos se alegrarán; se gozarán delante de Dios, Y saltarán de alegría.

(Salmos 68:3, RV60)

Fuente: Erin Davis
http://www.liesyoungwomenbelieve.com/index.php?id=2237

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Juntos y Unidos es un programa de consejeria biblica para matrimonios o parejas creyentes o no, que busca traer Gloria a Cristo, mediante la proclamación de la unidad, la armonía, la reconciliación y el perdón en una relación.