El Camino al Arrepentimiento y al Perdón | Guía para Esposos

Couple_walking_on_road_holding_hands_IS098V3ONRandy Stinson & Dan Dumas 

En un mundo como el que vemos en Génesis 3, tu matrimonio dependería del perdón y arrepentimiento. Santiago dice que todos cometeremos errores (Santiago 3:2) y eso significa que tú y tu esposa los cometerán, de muchas maneras. No debe sorprenderte cuando tu esposa peque, en este momento debes recordar la parte de tus votos en la que se dice “y en lo adverso” y estar listo para perdonar.

Santiago agrega posteriormente que debemos confesar nuestros pecados unos a otros y orar unos por otros (Santiago 5:16). Esto significa que no puedes estar a la defensiva, debes confesar tu pecado y arrepentirte (alejarte de él). Como un líder en tu matrimonio, debes, de hecho, ser el primero en arrepentirte y el primero en perdonar. Si alguien debe honrar esto en casa, debes ser tú.

En su carta a los Efesios, Pablo nos entrega un mensaje para todo el cuerpo de Cristo, que tienes la oportunidad y obligación de vivir cada día de tu vida en tu matrimonio.

26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,

27 ni deis lugar al diablo.

No prepares una cena de bienvenida para el enemigo. No permitas largos períodos sin perdón o de indiferencia.

29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.

30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.

Si eres nacido de nuevo, el Espíritu Santo está obrando en ti para formarte a la imagen de Dios. Permite que el Espíritu haga Su obra y te redima de la ira y amargura. No trunques la obra del Espíritu Santo entregándote o hablando palabras de ira en momentos de frustración. Deja de lado esa actitud  confesándolo cuando sea necesario y alejándote de la ira con el poder del Espíritu.

32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

(Efesios 4:26-27, 29-32; RV60)

La manera en la que ves a tu esposa cuándo te hace enfadar, y la manera en que reaccionas, tiene todo que ver con tu entendimiento de cómo Dios te ve a ti.

Jesús habló una vez una parábola sobre un siervo que debía una cantidad importante de dinero al rey. Cuando se ordenó que el siervo fuera vendido junto con su esposa e hijos para pagar su deuda, el hombre se postró de rodillas y clamó por misericordia. El rey perdonó al hombre su deuda y lo liberó. Cuando ese hombre encontró a alguien que le debía una pequeña cantidad, le demando de inmediato le pagara lo que le debía. Cuando ese hombre clamó por misericordia, el siervo se la negó e hizo que metieran a aquel hombre a prisión.

Los otros sirvientes estaban consternados cuando vieron esto y lo fueron a contar al rey. Jesús continúa:

32 Entonces el rey llamó al hombre al que había perdonado y le dijo: “¡Siervo malvado! Te perdoné esa tremenda deuda porque me lo rogaste. 33 ¿No deberías haber tenido compasión de tu compañero así como yo tuve compasión de ti?”. 34 Entonces el rey, enojado, envió al hombre a la prisión para que lo torturaran hasta que pagara toda la deuda.

(Mateo 18: 32-35; NTV).

Cuando nacemos de nuevo, tenemos una deuda grande de gracia. Se nos ha perdonado una deuda que nunca podremos pagar. Somos como el siervo malvado si no perdonamos  a nuestras esposas como Dios nos ha perdonado a nosotros.

Conociendo tu deuda ante la gracia, considera no desviarte del camino al arrepentimiento y al perdón.


Traducción por Horizonte Querétaro desde: http://www.sbts.edu/blogs/2014/09/19/race-to-repentance-and-forgiveness-a-guide-for-husbands/?utm_source=Facebook&utm_medium=Promoted%20Post&utm_campaign=Southern%20Blog&utm_content=A%20Guide%20for%20Husbands

Alex Luévanos

Alex Luévanos es parte del equipo de traducción de Juntos y Unidos. Estudia actualmente en la Escuela de Ministerio de Calvary Chapel Querétaro, en la Iglesia de Horizonte, bajo la mentoría del pastor Kike Torres.