INFELICIDAD MATRIMONIAL – 5 razones por Katelyn Carmen

infelicidad-matrimonioCuando me casé, me sorprendió un inmediato y abrumador sentido de responsabilidad,  que sentí de amar  y cuidar a mi marido. De repente, una gran parte del  bienestar de otra persona y su felicidad era afectada en gran medida por mis decisiones y acciones.

Las mujeres debemos ser cuidadosas de cómo estamos cuidando para nuestros maridos y nuestros matrimonios. No permitamos que las pequeñas cosas arruinen lo que te traerá la mayor felicidad en la vida.

Aquí hay algunas maneras en que quizá estés destruyendo sin saberlo, a tu marido y matando tu matrimonio (como una advertencia, por favor considera  que si bien este artículo está dirigido a las mujeres, se aplica a los hombres también):

1. Vivir con más de lo que puedes pagar

Una anciana sabia de mi  iglesia una vez aconsejó: "Lo mejor que se puede hacer como  esposa es vivir dentro de los medios de su marido."

Esposas, muestren  sincero agradecimiento y respeto a su marido siguiendo cuidadosamente un presupuesto y haciendo lo mejor con lo que tienes. Se prudente con tus finanzas.

Quejarse constantemente de no tener suficiente para satisfacer sus deseos lujosos o acumular cantidades  estratosféricas de  deuda en su tarjeta de crédito es una mala manera de decir "gracias" a un esposo fiel que trabaja duro todos los días para proveer a la familia.

Sí, puede que no tengas suficiente para comprar ese bolso de Kate Spade que has tenido entre ojos durante meses, pero a tu marido le encantará y apreciará el hecho de que le honres y  que  estés agradecida por lo que provee.

2. Negatividad constante

Odias tu cabello, los líos en la casa, al vecino de enfrente, a tu  tonto compañero de trabajo, el viejo lavavajillas, y todo lo demás. Tan pronto como tu marido entra por la puerta, te lanzas a la acción y vuelcas todo pensamiento negativo y de enojo que se cruza en tu mente durante todo el día.

¿Te imaginas tener que llevar esa carga? La negatividad es como el drenaje.  A los hombres les gusta arreglar las cosas, y el ser constantemente acosado con quejas hace que sea difícil para ellos ayudar a resolver sus dolores.

Si hay una cosa que he aprendido del matrimonio es que un buen hombre quiere que seas feliz, y si él no puede ayudarte a hacer eso, le hace infeliz. Está bien tener un mal día de vez en cuando, eso es totalmente comprensible, pero  que no sea una forma de vida.

3. Poner todo lo demás primero

Cuando tus hijos, tu mamá, tus mejores amigos, talentos, o  carrera  están antes que  tu  esposo, tú  le estás enviando un mensaje claro de que él no es importante. Imagina  recibir  ese mensaje  cada día durante muchos años. ¿Qué pasaría con tu  autoestima?

Pon a tu marido primero.

Aunque a veces parece contrario a la intuición y contraproducente, creo que te sorprenderá al descubrir que a menudo es la clave para la mayor felicidad en el matrimonio. Así que muchas parejas se divorcian en estos días, porque se olvidan de cuidar y amar unos a otros y poner uno al otro primero.

Si optan por poner al otro primer, encontrarán mucha gozo.

4. Retener el afecto físico

Los hombres anhelan y necesitan el afecto físico con sus esposas. Cuando lo rechazas constantemente y te niegas a tener  intimidad,  ellos se desgastan.

El sexo no debe ser utilizado como una herramienta para controlar a tu cónyuge; debe ser visto como una herramienta sagrada para acercarlos más el uno al otro y a Dios.

Es una gran bendición  ser deseada y necesitada por un amoroso y romántico esposo que quiere compartir algo tan hermoso e importante contigo – y  solamente contigo. A pesar de que no siempre estés de  ánimo, vale la pena ceder (cuando se puede) y pasar ese tiempo unidos.

5. No hablar su idioma

Las mujeres aman dar pistas. (Creo que es parte de nuestro ADN.) Pero los hombres no las entienden. (Creo que es una parte de su ADN.)

No pierdas tu tiempo dando pistas sutiles que no va a entender. Habla claramente con él. Sé honesta acerca de tus sentimientos, y no guardes cosas hasta  que revientes. Si él te pregunta qué te pasa, no respondas con un "nada" y luego esperes  que lea tu mente y las emociones. Se abierta acerca de cómo te sientes realmente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.