TE DARE UN NOMBRE MEJOR I- Vilma Mata Mendez

 

Te daré un nombre mejor (1)

MINISTERIO EZER·THURSDAY, FEBRUARY 2, 2017

¿Quién eres? ¿Cuál es tu nombre? ¿Qué te identifica?

Cuando nos presentan a alguien, o si estamos en un grupo y se nos pide identificarnos, lo más seguro es que lo primero que salga de nuestra boca después de nuestro nombre sea lo que nos identifica: Soy una mamá, soy una estudiante de ______, soy doctora, soy la esposa de____, soy soltera, estoy casada con ____________, soy divorciada, soy____________ (llena la línea).

Uno de los males de esta época es lo que llamamos “falta de identidad…” Hijos de artistas, deportistas, actores famosos sufren el estar bajo la sombra de sus padres, nos referimos a ellos como la esposa de Michael Jordan”, “el hijo de Rick Warren” … Ni siquiera recordamos sus nombres. El hermano de Chicharito Hernández. No sabemos sus nombres, no tienen identidad propia.

Los nombres son muy importantes, especialmente en el Antiguo Testamento. El nombre de una persona describía su esencia, su ser. Todas nosotras tenemos un nombre con un significado. ¿Sabes el significado del tuyo?

Es interesante que el pueblo de Israel pusiera nombres a sus hijos con el propósito de apuntar a su destino o futuro. Describiendo una situación que estaban viviendo en ese momento. Dios hizo un pacto con Abraham, Isaac, Jacob, Pedro y Pablo…un pacto es una promesa con bendiciones, obligaciones y maldiciones. Los elementos de algunos pactos incluían una señal, comida y bebida, montaña de piedras, y a veces un cambio de nombre; a manera de ejemplo:

– Sarai-Sara (Princesa): Reyes de pueblos vendrán de ella (Gn.17:15)

– Abram (Padre enaltecido)- Abraham (Padre de multitud) (Gn.17:5)

Para Dios el nombre es muy importante…los judíos no podían escribir el nombre de Dios y equivocarse, pues, debían volver a escribir la página completa, luego de haberse purificado.

El nombre de Dios era impronunciable YHWH, YO SOY EL QUE SOY. Hay más de 600 nombres para describir a Dios porque uno solo no puede describir todo lo que Él es. Y llamarás Su nombre Jesús, el Salvador, porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados.

Tienes un nombre, escogido por tus padres.

Tienes un nombre por el cual te llama un querido amigo o hijo.

Tienes un nombre el que te das a ti misma: feliz, deprimida, divorciada, abandonada, maltratada, miserable, viuda, sola (ése es el mío) …Dios dice que teníamos un nombre antes de conocer al Señor.

Mi nombre anterior según Efesios 4 y 5:

– Antes éramos tinieblas, insensatas

– Necias, inmorales, impuras, avaras, obscenas, groseras, idolatras, hijas de desobediencia, hijas de ira.

– Vanidosas de mente, entenebrecidas en entendimiento, ignorantes de la vida de Dios, duras de corazón, insensibles, corrompidas, con deseos engañosos

– Falsas, ladronas, enojadas, airadas, gritonas, maldicientes, maliciosas

La Biblia dice que ésos eran nuestros nombres. Así nos veía Dios. Si no tienes al Señor, si no Le conoces, todavía ésos son tus nombres, debido a lo que hay dentro de nuestro corazón, el pecado nos define. Pero si conoces a Dios, si has conocido al Señor, ésos fueron tus nombres. Eso éramos antes de conocer al Señor. No nos olvidemos quienes éramos, para llenarnos de tierna compasión por aquellas que no Lo conocen. Al ver a quienes todavía llevan esos nombres, debemos llorar, porque eso éramos nosotras. Y encontramos esperanza, no somos mejores que ellas, cada día necesitamos el Evangelio, recordar mis pecados, de dónde me sacó Dios, la misericordia que recibí. El perdón, el regalo inmerecido…recibido solo por gracia, para nosotras, un regalo; pero que costó muy caro a Su hijo Jesucristo.

¿Son ésos tus nombres aun? Ven al Señor…El cambia nuestro nombre… Queremos tener un buen nombre, respetadas, afirmadas, reconocidas.

Vilma Mata de Méndez

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