EXCUSA II PARA NO ESTUDIAR LA BIBLIA-Vilma Mendez

Las cinco excusas más comunes de las mujeres para no estudiar la Palabra

MINISTERIO EZER·THURSDAY, MAY 4, 2017

Recomendaciones prácticas:

2ª excusa: No la entiendo, ¡es aburrida! No me gusta, me canso, me da sueño.

Esta opinión no es muy comúnmente expresada en voz alta. Muchas veces ni nos apercibimos de ello, ni siquiera nos atrevemos a confesárnoslo a nosotras mismas en nuestro interior.

Con tanto bombardeo de cosas que promueven la actividad vertiginosa de nuestra vista, emociones y sentidos como las películas de acción, la música, el deporte, etc., nuestros sentidos buscan algo gráfico, emocionante, algo que nos eleve la adrenalina. Nuestro cerebro está entrenado para muy pocas actividades de concentración y calma como la lectura.

Nuestro sistema sensorial está super entrenado en lo temporal, lo que se ve. Cuando realicé mi tesis de grado de arquitectura, fue acerca de un Centro de Comunicación: con canal de televisión, emisora de radio, y marketing. Estudié y aprendí cómo todas estas cosas alimentan el cerebro y le bombardean todo el tiempo, y donde la mente recibe y no hace ningún esfuerzo, no se ejercita.

El estudio y la lectura, requieren y demandan, concentración. No estoy tratando de competir, ni convencerte de que nuestras vidas están llenas de cosas emocionantes. Pero sí de advertirte que la Biblia es la respiración de Dios. Dios sopló, exhaló aliento de vida en la Palabra.

La Palabra es un organismo vivo, en Hebreos 4:12 leemos Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir[a] los pensamientos y las intenciones del corazón.

La Palabra, da vida a un muerto, lo cambia y lo transforma. Cuando no conocemos a Dios, cuando estamos muertas espiritualmente, es una señal de que no tenemos apetito por la Palabra es cuando viene ese sueño, ese desinterés, hay una ligera sospecha de que estamos muertas a las cosas espirituales.

Remedios:

  • Pídele a Dios que abra los ojos de tu corazón;
  • Que te dé hambre y sed por esa Palabra;
  • Piensa que la Palabra es más sabrosa que el plato que más te guste, más dulce que la miel;
  • Compara la Palabra a aquello que sea lo más valioso para ti: los viajes, las vacaciones, la diversión;
  • La Palabra es más valiosa que el oro y la plata;
  • Compara el tiempo en la Palabra a la actividad primaria que no puedes dejar de hacer; por ejemplo, chequear tu WhatsApp;
  • Estudia la Palabra, que sea lo último antes de cerrar tus ojos, y lo primero al abrirlos. Busca tu Biblia en tu teléfono inteligente, antes de salir de tu cama en la mañana. No importa si es un minuto, cinco o tres;
  • Descarga una aplicación bíblica en tu teléfono;
  • Subraya tu Biblia con colores, escribe en sus márgenes, etc.
  • Escucha canciones basadas en Biblia, de buena teología;
  • Escucha estudios bíblicos por maestros apasionados por la Palabra;
  • Asiste a conciertos donde la Biblia esté en las letras; y,
  • Sigue atletas que exalten a Dios con sus palabras, y su carácter.

Vilma Mata de Méndez

 

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