COMO PELEO JESUS CON LA TRISTEZA-John Piper

Cómo Jesús peleó con la tristeza profunda

MINISTERIO EZER·WEDNESDAY, JULY 19, 2017

Falsa Cura:

Y dije: ¡Quién me diera alas como de paloma! Volaría y hallaría reposo. Ciertamente huiría muy lejos; moraría en el desierto. (Selah)

Me apresuraría a buscar mi lugar de refugio contra el viento borrascoso y la tempestad. Salmo 55:6-8

Seis maneras como Jesús peleó con la tristeza profunda. Marcos 14:32-42

1. Escogió amigos cercanos para que estuvieran con Él:

Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse. (v. 37)

2. Él les abrió Su corazón:

Entonces les dijo: Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte. (v. 38)

3. Les pidió intercesión y que Le acompañaran en el problema y en la batalla:

quedaos aquí y velad conmigo. (v. 34)

4. Derramó Su corazón a Su Padre en oración:

Y adelantándose un poco, cayó sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa. (v. 35)

5. Descansó en la soberanía de Dios:

Pero eso no impidió que tres veces pidiera que le fuera quitado el sufrimiento. Clamó lo mismo, diciendo las mismas palabras pero no sea como yo quiero, sino como tú quieras. (v. 36)

Vino entonces a los discípulos y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Conque no pudisteis velar una hora conmigo? Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil. Apartándose de nuevo, oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si ésta no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad. Y vino otra vez y los halló durmiendo, porque sus ojos estaban cargados de sueño. Dejándolos de nuevo, se fue y oró por tercera vez, diciendo otra vez las mismas palabras. Entonces vino a los discípulos y les dijo: ¿Todavía estáis durmiendo y descansando? He aquí, ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. ¡Levantaos! ¡Vamos! Mirad, está cerca el que me entrega. (vv.40-42)

6. Fijó Sus ojos en el premio glorioso futuro que Él esperaba después de la cruz (He.12:2)

Vilma Mata de Méndez

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