MIS EMOCIONES DE TRISTEZA Y MELANCOLIA PROFUNDA: LUGAR Y PROPOSITO (Vilma Mata Mendez)

Mis emociones: Lugar y propósito. Serie: Tristeza o melancolía profunda

MINISTERIO EZER·WEDNESDAY, JUNE 14, 2017

Muchas veces me gusta estar sola en mi casa, sin presión, hacer mis cosas a mi manera, a mi paso, en mi tiempo… No me gusta presionarme, ni correr. En febrero me quedé sola en mi casa, y disfruté los primeros días, pero a medida que fueron pasando los días comencé a sentirme triste, sola, no quería salir a hacer cosas sin que nadie me acompañara, no quería hacer mis deberes y obligaciones, no me gusta tener cosas pendientes por hacer que no sean divertidas. Sentía un tremendo desgano, desanimo…etcétera.

Empecé a orar y hablar con el Señor, ‘me siento cansada, enferma, desanimada, ayúdame, muéstrame qué tengo, qué me pasa… no quiero hablar con mi familia y que se den cuenta que estoy triste…’.

No queremos que nadie sepa de nuestra tristeza, no queremos que otros lo noten ni se den cuenta.

La tristeza es una emoción NORMAL. Con normal me refiero a que TODOS sentimos tristeza profunda en diferentes etapas, unos más que otros. En mayor o menor grado. En diferentes maneras. Dios nos creó a Su imagen, y a Su semejanza. Él es un Dios de emociones, junto a Su diseño, tenemos características Suyas. Porque una sola emoción no puede describir a Dios…

  • Dios se entristece (1ª Crónicas 21:15; Génesis 6:6)
  • Dios se aíra, con la injusticia
  • Dios se alegra, se compadece
  • Pero Dios no peca, y no puede pecar
  • Dios se indigna (Habacuc 3:2,8)
  • Dios se aíra (2ª Reyes 17:18, Números 22:22, Ezequiel 13:13)

En ningún texto de la Biblia encontramos que Dios tema… por el contrario, Isaías 31: 4 nos dice que el Señor no se atemoriza ni se acobarda.

¿Qué es la tristeza? ¿Lágrimas? ¿Llanto? ¿Sollozos? ¿una punzada en el corazón? ¿Un susto en el estómago? ¿Un desasosiego? ¿Qué hacemos con la tristeza? ¿Cómo la expresamos? ¿En quién la volcamos? El pecado no viene porque experimentemos tristeza, como dijimos antes es normal. Sino que pecamos cuando luego viene la tentación de mantenernos en tristeza por horas, días, semanas, meses y es ahí cuando esta se convierte en pecado; una mujer con la cara siempre triste, que nunca se ríe, solo se queja; llena de amargura.

Nuestra historia está en la Biblia, hay personas que se entristecieron como Daniel quien se quedó agobiado por un rato y atemorizado (Daniel 4:19).

Sarah no tuvo miedo de obedecer a Dios y nosotras somos llamadas a parecernos a ella (1ª Pedro 3:6).

Lo opuesto a la tristeza y a la melancolía es el gozo. La Palabra nos manda a ejercitar el gozo; es un mandamiento: Regocijaos en el Señor siempre otra vez os digo regocijaos…

Lo opuesto al temor es confiar, creer. Lo opuesto a la ira es la compasión.

Vilma Mata de Mendez

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