SINTOMAS DE TRISTEZA:Encontrando a Dios (Vilma Mata Mendez)

Encontrando a Dios en medio de mi tristeza

MINISTERIO EZER·WEDNESDAY, JUNE 28, 2017

Serie: Tristeza o melancolía profunda

No soy médico, pero sé que existen dos maneras en que podemos explicar la tristeza:

  1. Una es biológica: cuando existe un desbalance de algunos químicos en el cerebro (es preciso aclarar que no toda la tristeza es un problema químico); y,
  2. La otra es espiritual: Soy consejera bíblica. Y, por lo tanto, voy a usar la Biblia para hablar del tema para descubrir lo que Dios nos habla sobre este tema.

Generalmente cuando alguien está triste, si es muy grave, le puedo referir a un médico para hacer primero un examen físico y así descartar razones de salud: hormonales, genéticas, problemas de las tiroides, menopausia, etcétera.

La tristeza puede ser causada por razones espirituales, por cansancio, por abatimiento, o por turbación.

Se experimenta una sequedad espiritual, una ausencia de sentimientos:

Al Señor esperé pacientemente, y Él se inclinó a mí y oyó mi clamor. Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso; asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos. Puso en mi boca un cántico nuevo, un canto de alabanza a nuestro Dios; muchos verán esto, y temerán, y confiarán en el Señor. Salmo 40:1-3

Escucha, oh Dios, mi oración, y no te escondas de mi súplica… Angustiado está mi corazón dentro de mí, y sobre mí han caído los terrores de la muerte… Tarde, mañana y mediodía me lamentaré y gemiré, y El oirá mi voz… Echa sobre el Señor tu carga, y Él te sustentará; Él nunca permitirá que el justo sea sacudido. Salmo 55:1, 4, 17, 22

Confiar es lo opuesto al temor, al pánico:

Mas ahora, así dice el Señor tu Creador, oh Jacob, y el que te formó, oh Israel: No temas, porque yo te he redimido, te he llamado por tu nombre; mío eres tú. Isaías 43:1

Bendecid, oh pueblos, a nuestro Dios, y haced oír la voz de su alabanza. Él es quien nos guarda con vida, y no permite que nuestros pies resbalen. Porque tú nos has probado, oh Dios; nos has refinado como se refina la plata. Nos metiste en la red; carga pesada pusiste sobre nuestros lomos. Hiciste cabalgar hombres sobre nuestras cabezas; pasamos por el fuego y por el agua, pero tú nos sacaste a un lugar de abundancia. Sal. 66:8-12

Indicios o síntomas de tristeza:

  • No tomas baños por varios días;
  • Sabes que tienes platos qué lavar, estudiar para exámenes, tareas pendientes, proyectos por desarrollar, hablar con alguien… y no tienes deseos de hacer nada;
  • Siempre te sientes exhausta;
  • No quieres levantarte de la cama;
  • No puedes dormir;
  • No tienes motivación ni deseos de hacer nada;
  • Odias algunas partes de ti (ej.: estás gordita);
  • No te puedes concentrar ni enfocar;
  • Fallos de memoria;
  • Apatía;
  • Irritabilidad;
  • Sentimientos de poca valía;
  • Alejamiento de tus amigos;
  • Aumento o disminución de apetito y peso;
  • Pérdida de deseo sexual;
  • Dolor¸
  • Intranquilidad;
  • Adicciones: abuso del alcohol, drogas, medicamentos, entre otros.

Mis lágrimas han sido mi alimento de día y de noche, mientras me dicen todo el día: ¿Dónde está tu Dios? Me acuerdo de estas cosas y derramo mi alma dentro de mí… ¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí?… Dios mío, mi alma está en mí deprimida… todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. A Dios, mi roca, diré: ¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué ando sombrío por la opresión del enemigo? Como quien quebranta mis huesos, mis adversarios me afrentan. Salmo 42: 3-10

Vilma Mata de Méndez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.